
Quien alguna vez
en su vida no escuchó,
no salgas a la calle sólo
que una vez el coco a un niño se llevó.
Quién no podrá recordar
a su madre diciéndole
ten cuidado que te van a robar.
Cuentos de la infancia,
mitos que todavía perduran,
historias qu enos traían
el miedo y la cordura.
Historias para conformarnos
cuando en la calle queríamos estar.
Leyendas para domesticarnos
pero ¿quién cree en ellas hoy?
Los niños de ahora no temen,
no sienten miedo ni compasión,
les da igual el coco, los martinitos y el ladrón.
No temen a la noche ni al día,
a los desconocidos ni a la gente conocida
Se sienten seguros y fuertes,
creen que todo lo saben,
piensan que todo lo pueden.
Hacen lo que quieren
no piensan en las repercusiones.
Creen que la vida es un juego,
juego en el cual
si pierdes una vida
¡Da igual! tengo cuatro más.
Inconscientes, desobedientes,
temerarios, sin razón,
parecen a veces fieras
que no tienen solución.
Es por ello, muy importante
el enseñarles a vivir
la educación es el principio
y también es un fin.
Pero al hablar de educar
no me refuero al ámbito escolar,
la familia debe a sus hijos enseñar,
educar, enseñar, querer y mimar.
Los niños se sienten solos
porque siempre así estan,
sus padres tienen que trabajar
y un videojuego los cuida en el hogar.
Los niños tienen miedo
se sienten desconocidos y desconsolados.
Necesitan que los quieran,
que los escuchan y que les hablen.
Todos debemos recordar
cuando eramos niños y venía nuestra mamá
a contarnos historias o con nosotros a hablar.
Debemos cuidar a los niños
pues ellos son el futuro,
un futuro incierto quizás,
pero seguro que si los educamos en la verdad
en el amor, en la amistad,..
traeremos a esta vida
lo mejor que cada uno pueda dar.
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