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Tras el hilo de Ariadna

domingo, 31 de julio de 2011

Entre las redes

Hoy día nos encontramos inmersos en dos mundos: uno es el real y el otro es el virtual. Nuestro mundo real está lleno de cosas que no nos agradan: trabajo, fracasos, enfermedades,… Para huir de todo esto, buscamos en Internet aquellas herramientas que nos hagan la vida más llevadera. Los chats y redes sociales se crearon para acercar a las personas, para mantener el contacto con amigos o familiares que teníamos lejos.

En 1972 nacen los chats. Los chats son espacios comunes que sirven para dialogar en Internet. Estos son empleamos para hablar con amigos, para hacer amigos, para ligar e incluso para buscar trabajo. En un chat no mostramos nuestro rostro, podemos mentir y fingir ser quien no somos y ser quien nos gustaría ser. A través del chat, el hombre encontró la primera vía de escape de esa realidad que tanto le disgustaba.

Entre 2001 y 2003 aparecen las redes sociales. Al principio se dieron a conocer como estructuras sociales compuestas de grupos de personas, las cuales están conectadas por uno o varios tipos de relaciones, tales como amistad y parerntesco, intereses comunes o que comparten conocimientos. Pero hoy día este concepto está desfasado, pues la mayoría de las personas no buscan esto en la red social.

La gente emplea las redes sociales con otros fines. Unos hacen de su vida un escaparate, mostrándole al mundo entero lo maravillosa y feliz que es su vida o la cantidad de amigos que posee, no se percatan de que toda persona que se esfuerza por mostrar a los demás la grandiosidad de su vida, es porque en realidad no la posee. A ningún rico le hace falta mostrar su fortuna a los demás, ya que los demás son capaces de percibirla aún sin haber visto toda su riqueza. No hace falta mostrar a todo el mundo lo feliz que somos para que el mundo lo vea, el mundo es capaz de verlo, aunque no se lo muestres.

Otras personas se hacen pasar por quién no son para obtener información de otras personas, para ligar con estas o para vivir virtualmente la vida que les gustaría tener. Como decía Martín Lutero: “Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más tiempo se hace rodar, más grande se vuelve”, estas personas viven en la constante mentira, la constate búsqueda de atar cabos para que su mundo no se derrumbe como lo hacen los castillos de naipes con el aire. Su mundo virtual es como el cristal de bohemia, hermoso y frágil.

La verdad es que se usen para lo que se usen, las redes sociales no funcionan hoy día para lo que se crearon, ya no se busca compartir amistad o intereses con amigos y familiares, sino conseguir otros fines, fines que nos dejen de vez en cuando tocar con la yema de nuestros dedos nuestro anhelados sueños y deseos, de los cuales estamos a tan sólo unos Megabytes de distancia.

Publicado por Vanessa en 7:31 0 comentarios
Etiquetas: Tecnología, Vida

domingo, 23 de enero de 2011

Pendiente de ti


Pasamos la vida pendientes de todo lo que nos rodea. Cuando somos niños vivimos pendientes de las cosas que nos rodean: sus colores, sus formas, los ruidos....El mundo se nos abre como algo mágico, desconocido y misterioso. Cuando comprendemos que los objetos no tienen vida, que nuestro muñeco favorito no siente ni me escucha, nos empezamos a sentir atraidos por los demás, nos empieza a preocupar que piensan de mi, les agradaré, cómo puedo ser querido por todos,... Con el tiempo todas esas preocupaciones se fijan en una sola persona, la cual ha captado nuestra atención más que nadie en nuestra vida. Estamos enamorados. Y ahora nos surge un dilema aún mayor: esa persona siente lo mismo que yo por ella.
Nos pasamos la vida pendiente de todo lo que nos sucede, de todo lo nuevo que acontece en nuestra vida. Siempre nos preocupamos de las cosas en el justo momento en el que nos hace falta, nunca antes. Decía Joan Manuel Serrat en su canción "pendiente de ti":

No sé quién eres tú
ni lo que soy para ti.
Si hay algo entre tú y yo
te importa un pito.

No sabes que vivo
pendiente de ti
y tengo también
mi corazoncito.

Sabemos de la salud cuando estamos enfermos, una persona que nunca ha sentido dolor no puede comprender a otra que sí lo sufre. No entendemos de la pobreza cuando no hemos pasado necesidades. Creemos que podemos solucionar la vida de los demás, porque en nuestra vida no existen sus problemas. No quiero decir con esto que unas personas tengan problemas y otras no, mas bien que cada uno tiene sus propios problemas y cada uno, a través de sus experiencias y su buenhacer, intenta solucionarlos del mejor modo posible. Tal vez si nuestra vida hubiese sido similar a la de estas personas, nos hubiesemos visto en su misma situación.

Vivimos siempre pendientes de algo o de alguien, las cosas y las personas sólo cobran sentido cuando faltan. Dice un refrán que "nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde", y la verdad es que no nos acordamos de las cosas importantes de nuetra vida, no somos capaces de valorarlas ni de cuidarlas, hasta que la perdemos. Somos inconscientes de lo ricos que somos solamente por tener salud, unos amigos que nos aprencían, una familia que nos quiere, un trabajo, ... Y somos tan simples que nos sentimos desgraciados cuando perdemos una de estas cosas. ¿Y las demás? ¿acaso las demás no son también sumamente importantes? La persona que no tiene pareja, trabajo, dinero,... olvida que sus amigos y su familia lo quieren, olvida todo lo bueno que la vida le ha dado. No nos damos cuenta de que las cosas son puramente objetos que conforman nuestra vida. Aprendimos de pequeños que los objetos, son sólo objetos, que no nos pueden comprender ni consolar, ni querer. Los objetos se hicieron para romperse, para perderse en el tiempo. De ellos nos queda el recuerdo. Pero al final de nuestras vidas, nunca nos acordamos de nuestra casa, ni de nuestro reloj. Cuando somos ancianos nos acordamos de nuestros amigos, de lo felices que hemos sido en un sitio determinado con una persona, de nuestra familia. No nos acordamos de lo enfermos que estuvimos en un año determinado. Nada tiene sentido para nosotros, que no sean las personas con las que hemos compartido nuestra vida.

No sabes que vivo pendiente de ti,
me paso las horas pensando
como agradarte, como atraerte.

Vivo tan pendiente de ti,
que me paso las horas soñando
en poder verte.

Vivo tan pendiente
que me olvido de pensar en mí.

Te dedico mi vida
comparto mis ilusiones contigo.
Porque al fin y al cabo
compartimos en la vida
parte de nuestros caminos.
Publicado por Vanessa en 13:46 1 comentarios
Etiquetas: Vida
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Tras un atisbo de luz

Aunque la vida sea algo tan efímero como una mariposa, hay agradecerle todos los días aquello que nos da y aquello que nos quita, ya que de ese modo valoramos más aquello que tenemos, es por eso, que nos hacemos cada vez más grandes al intentar con todas nuestras fuerzas alcanzar aquello que deseamos.

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